"Muy simpática la nota. Aunque seguro que no se agotaron los tipos de clientes ?molestos?. Y justicia exige este artículo, para una próxima entrega, escuchar la otra campana sobre qué es lo que más nos molesta de los mozos". El comentario de "rick-no-rich" en LAGACETA.com fue el segundo de una incontable seguidilla de opiniones que dejaron los lectores acerca de la nota publicada ayer en estas páginas. En el artículo se les dio espacio a los mozos tucumanos para que contaran qué cosas les molestan de los clientes. Así como los servidores de la bandeja en mano tuvieron su turno para hablar de los clientes, los habitués de los bares y cafés reclamaron su derecho a réplica y salieron a responder.

Hay quienes, en una verdadera muestra de grandeza, aceptan sus defectos, como lo hizo el lector "n.c.g". "Sí, quizás seamos apurados, indecisos y no dejemos propinas", dijo, aunque su comentario no terminó ahí. "Pero -continuó- con respecto a lo de lancero, son ellas, sobre todos las bandejeras, las que están buscando que les digan algo. Para qué vamos hablar cuando tienen algún ejecutivo o gerente al frente. Ellas son las lanceras y no disimulan. No todas, pero la mayoría sí, sobre todo las que trabajan en el microcentro", disparó.

De ese tema hablaron varios lectores y al parecer, algunos con conocimiento. "Yo en un año salí con cuatro mozas (diosas totales)", dijo "ceo" y compartió el aprendizaje que tuvo en ese tiempo: "el secreto está en la propina", remató.

La propina, la propina... Entre los puntos que más se debatieron en el foro figuró esta cuestión. Muchos lectores afirman que el mozo no debería estar pensando en esa recompensa para atender bien, ya que cobra un sueldo, mientras que otros respondieron -con la correspondiente acusación de amarrete al que no le gusta dejarla- que debería ser hasta obligatoria y fija, con el bien conocido 10% del valor de la cuenta.

Pero en lo que sin duda coinciden los clientes, tanto en el mundo virtual como en el real, es que muchas veces los mozos se demoran y pasan varios minutos hasta que llegan con la carta, y otros tantos con el pedido. "Mirá, hace media hora estoy sentado aquí y todavía no vino nadie a atendernos", le contó Carlos a LA GACETA, un contador que hizo una pausa junto a su hijo, de igual nombre y profesión, para tomar un café en un importante bar del microcentro. A pesar del reclamo, ambos caballeros reconocieron que muchas veces tiene que ver la falta de personal.

"Mozos eran los de antes. Estaban pendientes todo el tiempo del cliente. Los de ahora, no digo todos, claro, pero muchos se paran de espalda a las mesas y a veces hasta tiene que pararse uno para pagarles", se quejó Susana Auguste, una señora que tomaba un café en el bar de una galería. "Por eso -respondió Sara Díaz, quien la acompañaba- yo voy siempre a los mismos bares, donde sé que me van a tratar bien".

Reclamos y mitos en LAGACETA.com

Ganas de opinar.- Será que algunos se habrán sentido tocados por lo que dijeron los mozos o porque les pareció una verdadera injusticia; lo cierto es que muchos lectores dejaron su comentario en LAGACETA.com. Estos son algunos:

Mala cara y mala voluntad.- Me parece buena la nota, pero también habría que hacer una con lo mal que te atienden muchos mozos y mozas de Tucumán; te atienden cuando quieren y con una cara y voluntad que dejan mucho que desear. Yo soy de dejar propinas, pero a veces con lo mal que te atienden no te dan ganas de dejarles nada", dijo "nachotbc".

Mala onda generalizada.- "No sólo hay mozos mala onda. En general, tiene malhumor el que tiene que brindar un servicio a otro. Es raro el que sonríe, aunque de ello dependa una venta", escribió "sun".

El escupitajo.- "Yo siempre pienso que si al mozo le caés mal te escupe la comida, jajaja", comentó "edusos", a lo que "friedrich_wilhelm", le contestó: "eso es un mito urbano. Lo entendí en 10 años de gastronomía. Siempre hay alguien con los empleados en mi negocio, en el salón o la cocina y ni mi hermano, ni mi mamá, ni yo vimos jamás actitud semejante, así que quedate tranqui, que lo de escupir es una mentira".